La aerolínea de bajo costo con sede en Estados Unidos ha presentado el 29 de agosto de 2025 una nueva solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, un hecho que impacta a miles de viajeros y empleados en todo el continente americano. Este movimiento responde a un entorno de dificultades financieras prolongadas y refleja la presión competitiva que enfrenta el modelo ultraeconómico en el sector aéreo, según reporta Reuters.
Documentos regulatorios y autoridades de la empresa han confirmado esta decisión judicial, asegurando que todas las reservas se mantienen vigentes y que los itinerarios programados no sufrirán cancelaciones inmediatas. Desde el directorio, se ha garantizado el pago regular de salarios y la validez de los programas de fidelidad durante la reestructuración. Esta suspensión de pagos busca proteger los activos y dar tiempo para desarrollar una estrategia financiera que asegure su permanencia en el sector estadounidense.
Las causas de la quiebra
No es la primera vez que la aerolínea enfrenta un proceso concordatario, ya que había atravesado un procedimiento similar a fines de 2024, logrando salir formalmente en marzo de este año. Sin embargo, la recuperación resultó insuficiente ante una demanda estancada, una competencia intensificada y un alto nivel de endeudamiento, lo que llevó a la organización a advertir sobre “dudas sustanciales” acerca de su viabilidad a corto y mediano plazo, de acuerdo con Axios.
La declaración judicial se produce tras pérdidas acumuladas superiores a 2,500 millones de dólares entre 2020 y 2024. La baja demanda en el segmento de viajes domésticos ha impactado en un flujo de caja negativo que superó los 1,000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2025. La política tarifaria agresiva ha perdido efectividad ante los cambios en las preferencias de los pasajeros y la llegada de grandes compañías con ofertas similares o mejores.
Impacto en los viajeros y el futuro de la aerolínea
Los representantes de la organización han destacado que los pasajeros pueden seguir utilizando boletos, créditos y puntos acumulados en los programas de lealtad. Las reservas confirmadas permanecen vigentes y la red de destinos nacionales e internacionales seguirá activa durante el proceso de reestructuración, según The Associated Press. Los canales de atención y la publicación de horarios tampoco presentarán cambios.
El sindicato de auxiliares de vuelo ha enviado un mensaje a sus afiliados recomendando prepararse para diferentes escenarios y subrayando la defensa de los derechos laborales durante este procedimiento. “Queremos que ustedes tengan la verdad sobre la situación… para poder prepararnos ante cualquier reto”, manifestaron representantes gremiales citados por la agencia.
En cuanto a los riesgos inmediatos, fuentes de Axios han afirmado que no hay planes de cancelación masiva de servicios ni despidos generalizados, aunque la necesidad de reducir gastos sigue vigente. En octubre y noviembre, se prevé que unos 270 pilotos dejen la empresa y 140 comandantes sean reasignados como primeros oficiales debido a la disminución esperada en la frecuencia de vuelos para 2026.
La aerolínea ha mantenido conversaciones con Frontier Airlines, pero no se han formalizado contratos de venta o integración. Intentos previos con compañías como JetBlue Airways tampoco han prosperado. El atractivo de la aerolínea reside en su flota moderna y en el acceso a slots estratégicos, aunque las circunstancias actuales complican la posibilidad de una adquisición próxima.
La presión competitiva se intensificó tras la pandemia, cuando grandes actores del mercado ajustaron su oferta para atraer a viajeros sensibles al precio. Esto ha generado un nuevo entorno que ha afectado a las aerolíneas de bajo costo.
Durante la suspensión de pagos, la organización ha ratificado que mantendrá activos todos los canales de atención y la oferta de servicios adquiridos. Analistas del sector consideran que el riesgo de una liquidación total persiste, ya que la reestructuración financiera podría no revertir las dificultades, tras haber atravesado dos bancarrotas en menos de un año.
Las agencias de viaje y consumidores deberán seguir de cerca la evolución del proceso y las comunicaciones oficiales, pues cualquier modificación dependerá del resultado de las acciones incluidas en el procedimiento judicial. La meta es finalizar la reestructuración antes de que termine 2025 y restaurar la confianza de inversionistas y socios estratégicos.