Las CPU Ryzen de AMD han estado en el ojo del huracán por problemas de quemaduras que han afectado a varios usuarios. La compañía, en una reciente entrevista, ha señalado que estas fallas son consecuencia de que algunas placas base no cumplen con los valores recomendados, lo que genera un uso excesivo de potencia y voltaje. La situación ha llevado a que los chips se vean comprometidos, y AMD ha decidido hacer frente a las críticas atribuyendo la responsabilidad a los fabricantes de tarjetas madre.
La postura de AMD ante las quemaduras en chips
En una entrevista con Tom’s Hardware y Quasarzone, los ejecutivos de AMD, David McAfee y Travis Kirsch, explicaron que el problema se origina debido a que algunos BIOS de los fabricantes de placas base no respetan los parámetros establecidos por la compañía. Esto significa que los fabricantes están forzando el rendimiento de sus dispositivos, lo cual podría llevar a situaciones de quemaduras en los sockets de las tarjetas madre AM5.
Los procesadores en cuestión, como el Ryzen 9800X3D, han sido reportados principalmente en placas madre de ASRock, aunque otros fabricantes también han presentado problemas similares. A pesar de que ASRock inicialmente atribuyó las fallas a un “problema de compatibilidad de memoria,” esto no ha sido suficiente para mitigar el daño. De hecho, aún se reportan quemaduras en CPUs a diario en plataformas como Reddit.
Recomendaciones y futuras acciones
AMD ha ofrecido recomendaciones a los usuarios de placas madre AM5, sugiriendo que actualicen a la versión más reciente del BIOS. Lo importante es que la actualización sea la versión final y no una beta, ya que esto podría evitar problemas adicionales. La realidad es que, aunque AMD está trabajando con los fabricantes para resolver estos inconvenientes, el tema sigue siendo complicado.
Los ejecutivos de AMD reconocieron que el problema es complejo y que existen muchas variables a considerar, dado que la función de PBO (Precision Boost Overdrive) y el overclocking pueden generar escenarios variados. Esto deja abierta la discusión sobre si las actualizaciones futuras podrán solucionar los problemas para aquellos chips que ya han sido dañados por un uso excesivo.
Como se ha visto, el conflicto no solo afecta a AMD, sino también a ASRock, que debe hacer frente a las críticas y la presión por parte de los consumidores. La situación es un recordatorio de que la tecnología, aunque avanzada, a veces puede traer consigo complicaciones inesperadas. Y mientras AMD busca evolucionar su plataforma, la comunidad de usuarios permanece atenta a las soluciones que se presenten y a las mejoras en los BIOS de sus placas madre.