Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, es el centro de atención tras el estreno del documental “Marcial Maciel: El lobo de Dios”, que revela su historia de abusos sexuales y complicidades dentro de la Iglesia católica. Durante años, Maciel fue visto como un pilar de la fe, pero su legado se ha visto empañado por las graves acusaciones que ahora resurgen con fuerza.
Reacción de la congregación
En un comunicado emitido días después del estreno, los Legionarios de Cristo expresaron su “profunda solidaridad y cercanía” con las víctimas, reconociendo el “inmenso dolor y la gravedad de las heridas” que los abusos de Maciel han causado. Aceptaron que la congregación ha cometido errores históricos y reiteraron su compromiso de acompañar a las víctimas en su proceso de sanación.
La organización también admitió su incapacidad inicial para creer los testimonios de las víctimas. “Hoy reconocemos con tristeza el largo silencio institucional y los errores de juicio que aumentaron el dolor y desconcierto”, señala el documento, que recuerda las sanciones impuestas por la Santa Sede desde 2006.
La historia de los abusos
El documental destaca que Maciel abusó sexualmente de al menos 60 menores de edad, aunque investigaciones periodísticas sugieren que el número podría ser mucho mayor, con al menos 175 casos documentados de abusos entre 1940 y 2008. Maciel logró construir una imagen de santidad mientras utilizaba aliados dentro y fuera de la Iglesia para bloquear investigaciones sobre sus actos delictivos.
Se menciona que desde 1956, miembros fundadores como Federico Domínguez y Luis Ferreira ya habían alertado sobre comportamientos inapropiados de Maciel. Posteriormente, en 1976, Juan José Vaca, uno de los primeros legionarios, envió una carta pidiendo la atención a los abusos. Sin embargo, fue hasta 1997 que las denuncias comenzaron a tener un mayor eco público.
El impacto del documental no solo pone en la mira a Maciel, sino también al sistema que permitió que estos abusos se perpetuaran durante décadas, dejando a su paso familias desintegradas y un sufrimiento prolongado. La Legión de Cristo asegura haber implementado cambios estructurales en los últimos 15 años, incluyendo protocolos de prevención y atención a víctimas.
La figura de Maciel se ha convertido en un símbolo del abuso sistémico en la Iglesia, evidenciando la necesidad urgente de una revisión profunda de cómo se manejan estas situaciones. Con el apoyo de voces de expertos y sobrevivientes, “Marcial Maciel: El lobo de Dios” busca establecer un nuevo estándar de verdad y reparación.