Carteles intensifican ataques contra comunidades religiosas en México
El Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2025, elaborado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) y auspiciado por el Vaticano, revela una escalada alarmante de violencia contra el clero y fieles católicos y evangélicos en México.
Por primera vez, México aparece en el apartado de “discriminación religiosa” por la acción directa de organizaciones delictivas que persiguen y atacan a comunidades religiosas, especialmente en los estados de Chiapas, Guerrero y Jalisco.
Clero y templos bajo fuego en zonas dominadas por cárteles
Los reportes confirman que los cárteles, actuando como agentes de persecución, han asesinado a sacerdotes, catequistas y fieles, además de extorsionar parroquias y provocar el cierre de templos bajo amenazas. Entre los casos documentados están ataques a obispos reconocidos como Faustino Armendáriz en Durango y Eduardo Cervantes Merino en Orizaba.
La violencia se extiende al patrimonio religioso. En Guanajuato, la iglesia de Santiaguito de Irapuato sufrió un incendio provocado, mientras que templos en Sinaloa y Ciudad de México han sido destruidos o saqueados, con robos de objetos litúrgicos y profanación del Santísimo Sacramento. El informe señala que en los últimos seis años el promedio es de 26 ataques por semana a lugares de culto.
Cártel Jalisco Nueva Generación, foco rojo en la violencia religiosa
En territorios dominados por el Cártel Jalisco Nueva Generación, líderes religiosos que critican la inseguridad se han convertido en blanco directo para infundir miedo y mantener el control territorial. Esta dinámica facilita, según el reporte, la continuidad del tráfico de armas y drogas.
En Chiapas y Guerrero, se documenta la exigencia de pagos mensuales por protección a las iglesias y el desplazamiento forzado de comunidades religiosas. La comunidad evangélica en Hidalgo acusó acoso a sus líderes, quienes tuvieron que abandonar sus hogares por meses antes de retornar tras negociaciones con autoridades.
La Iglesia actúa como mediadora en territorios violentos
El informe destaca que durante este año la Iglesia católica facilitó un diálogo histórico que logró una tregua entre cárteles en Guerrero, una de las zonas más azotadas por la violencia. Autoridades religiosas y civiles han impulsado un Diálogo Nacional por la Paz respaldado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la provincia jesuita y asociaciones laicas.
Esta intervención resalta el doble rol del clero: víctimas de violencia, pero también protectores y mediadores comunitarios en medio del caos.
Urgente necesidad de protección y visibilidad
La ACN subraya que México es uno de los países más peligrosos del continente para los ministros de culto. La violencia contra religiosos no sólo afecta a individuos, sino a la libertad de culto misma y al tejido social de comunidades enteras.
“La fe se vive entre la violencia y el miedo”, advierte el informe, que hace un llamado urgente para fortalecer mecanismos efectivos de protección para estos grupos vulnerables.
Casos recientes incluyen el incidente en Santa Anita, Chihuahua, donde una iglesia recibió cientos de impactos de bala en un enfrentamiento entre bandas, y un sacerdote salvó a tres niños atrapados en el fuego cruzado.
Ante este escenario crítico, las comunidades religiosas, autoridades y organizaciones internacionales demandan acciones inmediatas para frenar la persecución y garantizar espacios seguros para la fe.
La violencia religiosa en México se configura así como una crisis que afecta no sólo al sector espiritual, sino a la seguridad y convivencia ciudadana en regiones estratégicas del país.
Qué sigue
Esta alerta internacional impone la necesidad de que las autoridades mexicanas implementen protección real para iglesias y líderes religiosos, mientras se mantiene la atención a estos hechos por parte de la comunidad mundial y medios digitales.
Estaremos atentos a los próximos movimientos y declaraciones oficiales sobre este delicado tema que afecta la libertad y seguridad de millones de creyentes en México.
































































