ACTUALIZACIÓN URGENTE: La crisis del basurero de Celestún se agrava, ya que se ha quedado sin espacio para desechar residuos, lo que representa un grave riesgo ambiental y para el manto freático en la región. Según el titular de la Semarnat en Yucatán, Guillermo Porras Quevedo, la situación se complica por la falta de regulación en actividades agrícolas y la presión del sector inmobiliario.
Porras Quevedo destacó que el basurero no es un relleno sanitario, sino un basurero a cielo abierto ubicado en territorio campechano, a pesar de que el acceso es por Celestún. “La atención al sitio ha requerido coordinación entre ambos estados, pero el gobernador ha intervenido para buscar soluciones”, afirmó.
El funcionario confirmó que, aunque ya se está derivando basura a un destino final, en Celestún no existe un lugar formalmente adecuado para el depósito de residuos. “No hay un área apropiada… Todos estos rellenos sanitarios que deberían existir no están habilitados o están rebasados”, añadió.
Para abordar esta crisis, se están buscando nuevas opciones y formas de gestionar los residuos, pero esto requiere inversión y acción. Según Porras Quevedo, es fundamental avanzar hacia un modelo de economía circular y lograr un esquema de basura cero, donde el remanente sea mínimo.
“Es esencial ver los residuos como activos económicos y fomentar su aprovechamiento, pero se necesita inversión”, subrayó Porras Quevedo. Aunque no se ha establecido una fecha exacta para solucionar el problema, se implementarán medidas en lo que resta del año para mitigar nuevos impactos.
La situación en Celestún es un llamado urgente a la acción. La falta de un plan adecuado no solo pone en riesgo el medio ambiente, sino que también afecta a la comunidad local que depende de estos recursos. La atención inmediata y la colaboración entre autoridades son cruciales para revertir esta crisis ambiental.