Nuevos reportes confirman que el Gobierno de Estados Unidos está preparando cambios drásticos en la duración de las visas para estudiantes, visitantes de intercambio cultural y periodistas. La versión preliminar de una normativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), publicada en el Registro Federal, establece límites que impactarán a muchos mexicanos que buscan oportunidades en EE. UU.
La propuesta fija un máximo de cuatro años para quienes cuenten con visa F (estudiantes) y J (intercambio cultural), a menos que su programa sea de menor duración. Para los periodistas que portan una visa I, la estancia inicial se reducirá a 240 días, una medida que podría complicar su trabajo en el país. Esto significa que aquellos con visas F y J deberán solicitar extensiones una vez alcanzado el límite, lo que permitirá un control más estricto por parte del Gobierno sobre su permanencia.
Además, los estudiantes de posgrado enfrentan nuevas restricciones, ya que no podrán cambiar de programa mientras estén bajo este visado y solo contarán con 30 días para abandonar EE. UU. tras finalizar sus estudios, en comparación con los 60 días actuales. Para quienes asistan a programas de inglés, la estancia máxima será de 24 meses, lo que representa un cambio significativo para muchos que buscan mejorar sus habilidades lingüísticas.
Las restricciones también se aplicarán a periodistas provenientes de China, quienes solo podrán permanecer 90 días inicialmente y enfrentarán condiciones más estrictas para cualquier extensión. El DHS ha estimado que en los próximos diez años, esta medida generará costos adicionales para solicitantes y para las instituciones educativas, que se calculan entre 390,3 y 392,4 millones de dólares anuales.
Este desarrollo ocurre en un contexto donde la administración actual sigue revisando más de 55 millones de visas activas en busca de posibles violaciones, lo que podría llevar a revocaciones o deportaciones. La propuesta está sujeta a un periodo de revisión de 30 días antes de avanzar en el proceso legislativo, lo que genera incertidumbre para quienes planean viajar o estudiar en EE. UU.
Los cambios propuestos podrían impactar fuertemente a estudiantes y profesionales mexicanos, limitando sus oportunidades y aumentando la presión sobre sus planes educativos y laborales. La comunidad educativa y los interesados deben estar atentos a estos desarrollos, ya que cualquier modificación en las políticas de visado podría afectar el futuro de muchos.
El tiempo apremia, y mientras la revisión de estas normas se lleva a cabo, se espera que más detalles emergen en las próximas semanas. La situación está en constante evolución y podría tener repercusiones significativas para los mexicanos que buscan nuevas oportunidades en Estados Unidos.
