ACTUALIZACIÓN URGENTE: El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha hecho un llamado este viernes para implementar un cambio radical en la política forestal de Cataluña tras los devastadores incendios que afectaron a la región en julio. Durante su intervención antes de la reunión del Govern en Arnes, Tarragona, Illa enfatizó que “los ciudadanos creen que hay poco bosque en Cataluña. No, hay mucho bosque. Es más, hay demasiado bosque”.
Este comentario surge en un contexto crítico, donde los incendios en el oeste de España han generado una creciente preocupación por la gestión forestal. Illa destacó la necesidad de cambiar la mentalidad sobre el manejo de los bosques, subrayando que el Govern trabajará “en profundidad” en esta transformación. Este cambio es vital, especialmente después de las tragedias recientes que han afectado a diversas comunidades.
Además, Illa aplaudió la iniciativa del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de proponer un Pacto de Estado para abordar la gestión forestal. Afirmó que Cataluña analizará cómo puede contribuir a esta iniciativa, resaltando la importancia de la lealtad institucional en la materia. También criticó el “ping-pong competencial” que ha marcado la gestión de incendios durante el verano, lo que ha generado confusión y falta de coordinación entre las autoridades.
Con este nuevo enfoque, el Govern espera no solo prevenir futuros desastres, sino también fomentar la conciencia pública sobre la importancia de una gestión adecuada de los recursos forestales. Este cambio no solo impactará a Cataluña, sino que podría servir de modelo para otras regiones que enfrentan desafíos similares en la gestión de sus ecosistemas.
La reunión del Govern, que se celebra este viernes y sábado, marca el inicio del curso político y podría definir las políticas ambientales de la región en los próximos meses. Los próximos días serán cruciales para ver cómo se traduce este llamado a la acción en medidas concretas y efectivas.
Este desarrollo es especialmente relevante en un mundo donde el cambio climático y los desastres naturales están en aumento, y donde cada decisión sobre la gestión forestal puede tener profundas repercusiones en la vida de las comunidades locales.
