Olga Marycruz García Ojeda, maestra en Nutrición Clínica, advierte sobre la importancia de consumir antioxidantes de forma responsable. Estas sustancias protegen las células del daño causado por los radicales libres, moléculas inestables que provocan estrés oxidativo. Al neutralizar estos radicales, los antioxidantes pueden prevenir infartos, accidentes cerebrovasculares, mejorar el sistema inmunológico y proteger la piel del envejecimiento celular.
Sin embargo, la especialista subraya un riesgo clave: los suplementos concentran dosis altas aisladas que pueden dañar órganos como los riñones. A diferencia de los alimentos, que contienen una mezcla sinérgica de fibra, vitaminas y fitoquímicos que trabajan en conjunto, los suplementos sin supervisión médica pueden ser contraproducentes. Estudios clínicos han demostrado que megadosis de ciertos antioxidantes, como el betacaroteno o la vitamina E, podrían aumentar el riesgo de cáncer en poblaciones específicas, como fumadores.
La recomendación es obtener antioxidantes a través de una dieta equilibrada con frutas y verduras, a menos que un médico indique suplementos para subsanar una deficiencia específica. Yucatán ofrece fuentes naturales variadas: vitaminas A, C y E; betacarotenos, licopeno, selenio, flavonoides y polifenoles presentes en frutas y verduras locales.
Entre las plantas medicinales regionales están la chaya (que debe consumirse cocida entre 5 y 15 minutos para eliminar toxinas), el orégano orejón, el muicle y el epazote. La guanábana fortalece el sistema inmunitario, pero su consumo excesivo y prolongado podría estar asociado a efectos neurotóxicos. La ruda tiene propiedades antiinflamatorias pero es tóxica en dosis altas: no debe exceder una taza de té al día. Está contraindicada durante el embarazo y en menores de 12 años.
Otros antioxidantes locales incluyen la pitahaya, el caimito, cítricos como limón y naranja agria, miel de melipona y cacao. Este último debe consumirse con al menos 70%-80% de pureza para maximizar sus propiedades.
García Ojeda enfatiza que siempre se debe consultar con el médico tratante antes de consumir plantas medicinales y cuidar las dosis. Aunque es raro que el consumo natural de antioxidantes cause efectos nocivos, los suplementos requieren supervisión profesional para evitar sobrecarga de órganos y riesgos innecesarios. Una dieta completa, como la mediterránea o la de la milpa, rica en frutas y verduras con antioxidantes naturales, se asocia con menor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

