Elon Musk compareció ante un jurado federal en Oakland, California, para explicar los motivos de su demanda contra OpenAI, Sam Altman y Greg Brockman. El magnate afirmó que la transformación de la startup de una organización benéfica a una empresa con fines de lucro es "incorrecta" y genera un precedente preocupante. "No está bien robar una organización benéfica, esa es mi postura", declaró al jurado.

El litigio representa la culminación de años de tensiones entre los tres, quienes fundaron OpenAI en 2015 antes de que sus relaciones se deterioraran y se convirtieran en rivales. Musk argumentó que las consecuencias van más allá de los involucrados: si no se considera indebida la conducta de Altman y Brockman, "este caso se convertirá en jurisprudencia y sentará un precedente para saquear todas las organizaciones benéficas de Estados Unidos".

Los abogados de OpenAI objetaron el análisis legal de Musk, argumentando que no es abogado y no puede ofrecer interpretaciones jurídicas. La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers rechazó esa petición. En su declaración, William Savitt, abogado de OpenAI, argumentó que la demanda es principalmente un intento de socavar a xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk y un competidor clave. También aseveró que el propio Musk apoyó en los primeros años la reestructuración de OpenAI como entidad con fines de lucro.

Musk dedicó parte de su testimonio a narrar sus emprendimientos previos —Zip2, PayPal, SpaceX, Neuralink y Tesla— y su preocupación histórica por que la inteligencia artificial se vuelva más inteligente que los humanos. Relató que concibió OpenAI tras conversaciones con Larry Page, cofundador de Google, a quien le expresó temores sobre seguridad en IA.

El abogado de Musk, Steven Molo, afirmó que Altman y Brockman aprovecharon el dinero, la reputación y la orientación de Musk para fundar OpenAI, para luego abandonar sus principios de interés público y capitalizar el proyecto. También acusó a Microsoft de ser "cómplice consciente" al inyectar 13 mil millones de dólares a partir de 2019.

Savitt respondió que en 2017, Musk reconoció la necesidad de crear un brazo con fines de lucro debido a los gastos en recursos computacionales. Afirmó que Musk "quería convertir OpenAI en una empresa totalmente con fines de lucro y asumir el control absoluto", pero otros fundadores se negaron. Además, alegó que Musk esperó demasiado para demandar: tenía información suficiente desde 2020, pero no presentó la demanda hasta 2024.

El juicio durará tres semanas. Su resultado podría moldear el futuro de OpenAI cuando la compañía contempla una esperada oferta pública inicial. La jueza Gonzalez Rogers emitirá la decisión final sobre los reclamos de Musk tras escuchar el veredicto consultivo del jurado.