La polémica decisión narrativa de matar a Joel Miller en The Last of Us Part 2 no fue consenso solo entre los fans: también dividió opiniones dentro de Naughty Dog. Heather Cerlan, quien trabajó como artista en el juego y títulos anteriores de la franquicia, lo confirmó en una entrevista reciente con Kiwi Talkz.

Cerlan reveló que muchos miembros del equipo cuestionaban la decisión creativa. "La mayor parte del estudio decía: '¿De verdad vas a hacerlo?'", comentó antes de frenar sus palabras para evitar revelar detalles. "Creo que el estudio estaba bastante dividido en cuanto al desenlace de lo que ocurre", añadió. "Sí, sin duda. También fue controvertido a nivel interno".

El asesinato brutal de Joel a manos de Abby Anderson en el acto de apertura del juego generó una reacción masiva cuando se lanzó en 2020. Mientras algunos jugadores elogiaron la decisión por romper expectativas y proporcionar una experiencia emocional intensa, muchos otros rechazaron frontalmente la trama.

El impacto se extendió más allá del juego. Cuando los detalles de la muerte se filtraron antes del lanzamiento oficial, Laura Bailey, la actriz que interpreta a Abby, sufrió acoso severo en línea. Recibió amenazas de muerte y violencia dirigidas también hacia su hijo recién nacido. Bailey describió después la experiencia en el documental Grounded II: Making The Last of Us Part 2, narrando cómo cada conexión a Internet exponía "amenazas de muerte y amenazas de violencia".

El acoso a los miembros del elenco originó preocupaciones similares en futuros proyectos. Tati Gabrielle, protagonista del próximo juego de Naughty Dog, Intergalactic: The Heretic Prophet, reveló que el director Neil Druckmann la preparó específicamente para enfrentar una situación parecida, consciente del odio que recibieron actores como Laura Bailey, Ashley Johnson y Troy Baker.