Ray Dalio, el inversor conocido por prever el colapso financiero de 2008, afirmó en una entrevista con CNBC que Estados Unidos transita actualmente un período de estanflación. Según Dalio, el país enfrenta presiones inflacionarias persistentes mientras simultáneamente pierde impulso económico, un escenario que requiere cautela de parte de los tomadores de decisión.
Los números respaldan su diagnóstico. La inflación anual llegó al 3,3 % en marzo, superando el objetivo del 2 % que persigue la Reserva Federal. En paralelo, el crecimiento del PIB se desploó al 0,5 % en el cuarto trimestre de 2025, tras expandirse un 4,4 % en el trimestre previo. El desempleo, en tanto, se ubica en el 4,3 %.
Dalio cuestionó específicamente la posibilidad de que Kevin Warsh, potencial sucesor en la conducción de la Reserva Federal, impulse recortes de las tasas de interés. Para el inversor, una medida de esa envergadura podría erosionar la credibilidad institucional en un contexto donde el control de la inflación sigue siendo prioritario.
La estanflación representa un desafío singular para los responsables de política económica. La década de 1970 y 1980 marcó a Estados Unidos con este fenómeno tras el embargo petrolero de la OPEP, demostrando cuán complejo resulta combatir simultáneamente la inflación sin profundizar la contracción del crecimiento.
Pese a la volatilidad actual, agravada por tensiones energéticas vinculadas al conflicto con Irán, los mercados bursátiles han encontrado sostén en los beneficios corporativos. Sin embargo, Dalio recomendó a los inversores adoptar una postura defensiva: asignar entre el 5 % y el 15 % de sus carteras al oro como protección ante la incertidumbre económica.

