Marta Kostyuk consiguió asegurar su pase a la segunda ronda de Roland Garros al imponerse a la española Oksana Selekhmeteva, tenista de origen ruso que compite bajo bandera española, con un marcador de 6-2 y 6-3. Pero detrás del triunfo deportivo, la jornada tuvo un fuerte componente emocional para Kostyuk, quien reveló que esa misma mañana un misil ruso impactó a escasos metros del hogar de sus padres en Ucrania.
Con lágrimas en los ojos, Kostyuk explicó que esa noticia convirtió su partido en uno de los más difíciles de su carrera. A pesar del dolor y la incertidumbre, la jugadora mantuvo la concentración para lograr una victoria que supera el ámbito deportivo y representa un acto de resistencia personal y nacional. La tenista decidió no saludar a su rival al terminar el encuentro, siguiendo su postura como símbolo de denuncia frente a la invasión rusa en su país.
La ucraniana agradeció el apoyo del público y de sus compatriotas presentes en París, quienes acudieron con banderas ucranianas para acompañarla. Destacó, asimismo, la fortaleza de la población de Ucrania, que continúa con su vida y ayuda a los demás pese al conflicto. La siguiente rival de Kostyuk en Roland Garros será la ganadora entre Volynets y Burel, un reto que enfrenta con el peso de los acontecimientos personales aún latente.

