El gobierno mexicano formalizó la creación de la Oficina Presidencial para la Promoción de Inversiones, dirigida a facilitar y acelerar la autorización de proyectos estratégicos con inversiones superiores a 2 mil millones de pesos. Esta iniciativa busca eliminar burocracias y corrupción, garantizando procesos digitales y resoluciones rápidas para que los proyectos puedan iniciarse cuanto antes.
La medida, anunciada durante una conferencia presidencial, aplicará inicialmente solo a grandes inversiones, aunque se prevé ampliar su alcance gradualmente para incluir a medianas empresas. El mecanismo está respaldado por un Comité Interinstitucional de Inversiones, con representantes de varias dependencias clave, como la Secretaría de Economía, Hacienda, Energía y Medio Ambiente, además del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización.
Esta oficina ofrecerá acompañamiento a los inversionistas para gestionar trámites, coordinar con autoridades locales y eliminar barreras burocráticas, facilitando el desarrollo rápido y seguro de proyectos. Los proyectos beneficiados deben cumplimentar requisitos específicos, como estar ubicados en polos de bienestar, el Corredor Interoceánico o áreas designadas por la Secretaría de Economía.
Además, el esquema está orientado a inversiones vinculadas con sectores estratégicos definidos en el Plan México, entre los que destacan la energía, infraestructura, tecnología, industria aeroespacial, dispositivos médicos, farmacéutica, semiconductores y automotriz. Actualmente, hay una veintena de proyectos aprobados que suman inversiones cercanas a los 8 mil millones de dólares.
Para proyectos no incluidos en esta ventanilla especial, el gobierno garantiza un plazo máximo de autorización inferior a 90 días, siempre que cumplan los requisitos legales. Esta reducción en plazos y simplificación de trámites busca promover la inversión y el crecimiento económico generando empleos y aumentando la producción nacional.

