Sergio “Checo” Pérez cerró su participación en el Gran Premio de Barcelona con un decimocuarto lugar, su mejor clasificación en lo que va de la temporada de Fórmula 1. Este resultado también marcó un hito para Cadillac, escudería con la que compite el mexicano, al conseguir su posición más destacada hasta ahora.
En una carrera afectada por ocho abandonos, “Checo” mantuvo un ritmo constante hasta la bandera a cuadros, lo que le permitió capitalizar esas ausencias para escalar posiciones y conservar la esperanza de sumar puntos próximamente, pese a las dificultades que exhibe el auto en circuitos exigentes como el de Montmeló.
La victoria correspondió a Lewis Hamilton, quien rompió una racha sin triunfos desde el Gran Premio de Bélgica 2024, pero el desempeño de Pérez tomó relevancia al reflejar el progreso o las áreas pendientes de mejora en el equipo. El piloto mexicano reconoció que la trazada catalana suele revelar las debilidades técnicas y estratégicas de los monoplazas, por lo que el resultado ofreció una radiografía clara sobre lo que necesita ajustarse para competir de forma más sólida.
Además, la carrera contó con un momento destacado para Kimi Antonelli, joven promesa de 19 años, quien estuvo a punto de culminar en segunda posición. Sin embargo, un problema eléctrico en su Mercedes le impidió concluir la contienda, dejándolo fuera cuando se encaminaba a sumar una gran cantidad de puntos.

