Digi ha retomado oficialmente su plan para salir a bolsa en España, buscando captar alrededor de 150 millones de euros. La decisión llega tras la pausa anunciada meses atrás, motivada por la incertidumbre geopolítica internacional, que ahora parece haber dado paso a condiciones más favorables para la compañía.

El objetivo principal de la oferta pública es obtener fondos que permitan acelerar el despliegue de infraestructura propia de fibra óptica en todo el territorio nacional y fortalecer su posición en el mercado de telecomunicaciones. Para ello, la operadora ha iniciado los trámites ante los mercados bursátiles de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia, reflejo de su estrategia para consolidar su influencia en estas ciudades clave.

La operación contempla la emisión de nuevas acciones por valor de aproximadamente 136 millones de euros. A esta cifra se sumará la venta de acciones existentes por parte de Digi Rumanía, lo que eleva la captación total esperada hasta cerca de 150 millones. Un inversor institucional destacado, Global Portfolio Investments S. L., vinculado a la familia Domínguez de la Maza (Grupo Mayoral), ha comprometido 100 millones de euros para respaldar esta iniciativa.

Tras la salida a bolsa, Digi mantendrá el control mayoritario de la empresa, conservando al menos el 75% del capital social. Esto garantizará que sus planes de expansión y desarrollo sigan sin interrupciones ni cambios en la gestión estratégica.

Actualmente, Digi es uno de los principales operadores en España, posicionándose como el cuarto del país. Según cifras recientes al cierre del primer trimestre, cuenta con 11,4 millones de clientes en total, distribuidos en 7,6 millones de usuarios móviles, 2,8 millones de banda ancha fija, 0,9 millones en telefonía fija y 0,2 millones con servicios de televisión. Estos datos reflejan una cuota de mercado relevante, con un 14% en banda ancha y un 13% en telefonía móvil, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).