La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo llevó a cabo cuatro órdenes de cateo en los municipios de José María Morelos y Bacalar, con el objetivo de combatir el narcomenudeo en la región sur. Durante estos operativos se aseguraron drogas, equipos de vigilancia y otros elementos vinculados a la venta ilegal de sustancias.
En José María Morelos, los agentes irrumpieron en dos domicilios ubicados en calles estratégicas. En calles 49 Jacinto Canek y 50 Chilam Balam se encontraron bolsas con marihuana, cristal y una sustancia en polvo con características similares a la cocaína. Por otra parte, en la colonia Vicente Guerrero, en la calle 62 Ichmul, se incautaron dosis de drogas y se descubrió que el inmueble contaba con cámaras de videovigilancia, radios de intercomunicación y cargadores con cartuchos útiles.
Los cateos continuaron en Bacalar, específicamente en la localidad de Los Divorciados, donde un establecimiento sin número fue asegurado tras encontrar diversas dosis de posible marihuana y otros estupefacientes. Además, se incautaron un teléfono celular y equipos de monitoreo que presuntamente servían para vigilar el movimiento externo y evitar la detección de las actividades ilícitas.
En la misma localidad, las autoridades clausuraron un establecimiento clandestino dedicado a la venta ilegal de bebidas alcohólicas, ubicado cerca de la calle Miguel Alemán. Este local operaba sin permisos y fuera de toda regulación oficial, lo que motivó su cierre inmediato.
Tras las intervenciones, todos los inmuebles quedaron bajo resguardo oficial con los sellos correspondientes para evitar su uso posterior. Las drogas, el material táctico y cualquier otro elemento decomisado fueron puestos a disposición del Ministerio Público para impulsar las investigaciones y procesar a los responsables.

