Solo un poco más de la mitad de la fuerza laboral en Tamaulipas está incorporada al sector formal, lo que permite que las autoridades realicen inspecciones para garantizar el cumplimiento del salario mínimo y otras normativas laborales. Sin embargo, el 46% restante trabaja en la economía informal, un escenario que complica las tareas de supervisión estatal en materia salarial y de derechos laborales.

El secretario de Trabajo, Gerardo Illoldi Reyes, señaló que los trabajadores informales están prácticamente fuera del alcance de los operativos de vigilancia que se llevan a cabo en la entidad. Durante este año, los esfuerzos de inspección se han enfocado principalmente en la región fronteriza y en la industria maquiladora. En esa zona se aplica un salario mínimo diferenciado, lo que exige una constante fiscalización para asegurar su cumplimiento.

En general, las empresas supervisadas cumplieron con los ajustes salariales para el año en curso. Aunque al inicio se recibieron reportes de posibles incumplimientos en ciertos centros laborales, las revisiones comprobaron que estas firmas respetaban los montos mínimos fijados por la autoridad. No obstante, la informalidad laboral sigue siendo el principal obstáculo para garantizar el acceso a prestaciones y protección legal entre miles de trabajadores en el estado.