La división de perfumes y cosméticos de LVMH logró mantenerse estable durante el primer trimestre de 2026 a pesar del retroceso general en otras áreas del grupo, como la moda y la marroquinería. Este segmento facturó más de 2,000 millones de euros, con un crecimiento orgánico próximo a cero, contrastando con la caída reportada en términos absolutos.
El desempeño de Parfums Christian Dior fue fundamental para este resultado. Fragancias icónicas como J’adore Intense y Dior Addict destacaron por su crecimiento dentro del portafolio, acompañadas por fuertes ventas en maquillaje, especialmente con las líneas Forever y Backstage. Además, la colección La Collection Privée avanzó en el segmento premium, contribuyendo a la estabilidad del negocio de belleza en LVMH.
Otras casas también aportaron al sólido comportamiento del sector. Guerlain mostró crecimiento gracias a sus líneas Aqua Allegoria y L’Art & La Matière, mientras que Maison Francis Kurkdjian amplió su colección de fragancias Oud. Parfums Givenchy mantuvo el desarrollo de su línea L’Interdit, y Acqua di Parma celebró su 110 aniversario con lanzamientos especiales.
Este consolidado de marcas diversificadas refuerza la posición de LVMH en el mercado global de belleza premium, un segmento que se muestra más resistente frente a la volatilidad económica que afecta a la moda y otros rubros del lujo. La razón principal radica en que los perfumes y cosméticos tienen una frecuencia de compra más alta, precios relativamente accesibles dentro del lujo y una base de consumidores más amplia, además de la constante innovación en productos.
En un entorno marcado por la caída del turismo y la volatilidad cambiaria, estos factores permiten que la división de Perfumes & Cosmetics sirva como un pilar de estabilidad para LVMH, sosteniendo el crecimiento orgánico del grupo y mitigando el impacto de la desaceleración en otras categorías.

