Los trabajadores de confianza de ArcelorMittal en Lázaro Cárdenas salieron a exigir un aumento salarial justo y mejores condiciones laborales, tras años de incrementos de salario prácticamente congelados que han deteriorado su poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
Además de la demanda por un pago adecuado del reparto de utilidades correspondiente a 2025, los empleados señalan una marcada diferencia con respecto al personal sindicalizado, que recibe aumentos superiores y sin los mismos condicionamientos en su evaluación salarial.
Los trabajadores denuncian que los criterios para asignar ajustes salariales se enfocan excesivamente en aspectos administrativos y no reconocen adecuadamente la labor operativa y la experiencia que desempeñan en planta. Esta situación crea una brecha creciente entre los dos grupos de empleados, alimentando el sentimiento de desigualdad.
Otra problemática señalada por los empleados es la forma en que se aplican los aumentos tras un ascenso. Explican que el aumento por promoción suele absorber o reducir el incremento anual que les correspondería, lo que desvirtúa el sistema de evaluación de desempeño conocido como EGEDP y genera la percepción de que los aumentos dependen más de decisiones subjetivas que del mérito real.
Los trabajadores piden un replanteamiento completo de estas políticas, incluyendo que los ascensos vengan acompañados de aumentos salariales proporcionales a las nuevas responsabilidades. También consideran urgente eliminar los prolongados periodos de prueba en los que se les asignan tareas propias del puesto al que aspiraron, sin recibir la remuneración adecuada.

