Donald Trump afirmó con rotundidad que Irán aceptó la presencia de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en sus instalaciones nucleares, un punto que contradice las declaraciones oficiales iraníes. Según Trump, está confirmado «al 100%» que estas inspecciones se llevarán a cabo, y advirtió que, de no ocurrir, las negociaciones para un acuerdo de paz podrían romperse de inmediato.

El mandatario estadounidense aseguró que la visita de los inspectores se realizará «en el momento oportuno», aunque sin prisa. Estas declaraciones se producen en medio de un proceso de negociación que busca poner fin a las tensiones en el estrecho de Ormuz y resolver la cuestión nuclear iraní tras la firma reciente de un memorando de entendimiento entre ambas naciones.

No obstante, las autoridades iraníes niegan cualquier acuerdo al respecto. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, negó la existencia de reuniones con el director general del OIEA, Rafael Grossi, y afirmó que no hay planes para inspecciones en las plantas nucleares dañadas. Esta versión oficial contradice lo expresado por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que afirmó que Irán consintió en nuevas inspecciones durante negociaciones recientes en Suiza.

El acuerdo firmado establece un plazo de 60 días para concretar un convenio definitivo que incluya garantías sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional. La incertidumbre sobre la veracidad de los compromisos de Irán en materia de transparencia dificulta el avance de las conversaciones, mientras se mantiene la presión de la comunidad internacional para evitar un nuevo escalamiento.