Estudiantes que participaron en el reciente proceso de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se manifestaron frente a la Rectoría y recorrieron la avenida Insurgentes de la Ciudad de México para exigir mayor transparencia en el manejo del concurso de ingreso. El motivo central de la protesta fue la incertidumbre generada por la decisión de repetir el examen de admisión en modalidad presencial, luego de que autoridades detectaran puntajes atípicos y alegaran presunto uso de inteligencia artificial en la prueba aplicada completamente en línea.
La UNAM anunció la repetición del examen a un grupo indeterminado de aspirantes como parte de una revisión para garantizar equidad y certeza en el proceso. Sin embargo, no ha informado oficialmente ni la fecha en que se aplicará la nueva evaluación ni cuántos estudiantes serán convocados. Esto ha generado molestias entre los aspirantes, que reclaman que la prueba de control se pospuso hasta casi el inicio del ciclo escolar, lo que consideran inadecuado para su preparación y organización académica.
Los manifestantes pidieron la apertura de una mesa de diálogo con la universidad para aclarar los criterios usados para seleccionar quiénes deberán repetir examen. Entre las consignas se escucharon frases como «Merezco mi lugar», «Fraude» y expresiones de rechazo hacia quienes, según ellos, han llevado a cabo un proceso opaco y han afectado a quienes originalmente fueron seleccionados. Algunos aspirantes también denunciaron fallas técnicas en la plataforma de examen, cancelaciones sin previo aviso y falta de acceso a sus resultados, lo que agrava la confusión y cuestiona la validez del concurso.
El pasado 17 de julio, la UNAM dio a conocer que admitió a más de 21 mil aspirantes mediante examen y a otros casi 28 mil por pase reglamentado, sumando más de 50 mil estudiantes de nuevo ingreso. La controversia actual surge tras ser el primer examen completamente en línea y las denuncias sobre irregularidades en diversas redes sociales.
Además, algunos afectados señalan que ni siquiera se les informó si su examen fue cancelado o invalidado, lo que afecta su trayectoria académica y genera dudas sobre la transparencia del proceso. Por ahora, la universidad mantiene suspendidas las inscripciones hasta resolver el caso y definir los pasos a seguir.

