Héctor Yunes Landa tomó protesta como presidente de Alianza Generacional por Veracruz, convirtiendo en partido político local una organización que operaba desde hace más de dos décadas como asociación política estatal. Esta transformación no responde a una coyuntura electoral, sino que pretende institucionalizar una estructura ya arraigada en los 30 distritos electorales del estado, con la intención de erigirse en una oposición firme frente a Morena.
El nuevo partido enfoca su estrategia en sectores sociales clave donde Morena ha cimentado su base. El primer núcleo es Alianza Magisterial, dirigida por Eli Tesco, maestra de origen indígena y representante de la Sección 56 del SNTE, un espacio tradicionalmente disputado. Esta decisión busca capitalizar el desencanto dentro del corporativismo magisterial, incluso cuando la conducción formal de dicha sección está en manos de un diputado local de Morena, Reveriano Marín, lo que genera un escenario político complejo al interior de este gremio.
El segundo frente es Alianza para el Campo, que encabeza Manuel Martínez de Leo, exsecretario de Agricultura, reconocido por posicionar a Veracruz en los primeros lugares nacionales en producción agropecuaria. Su perfil técnico consolida el discurso de gestión y busca contrarrestar el desgaste que enfrenta la Cuarta Transformación en las zonas rurales del estado.
El tercer componente es Alianza por las Familias Veracruzanas, con Adrián García al frente, quien trabaja para organizar a los padres de familia en el sistema educativo estatal. Esta agrupación intenta capitalizar las movilizaciones sociales recientes en torno a la inseguridad escolar, la precariedad de infraestructura y las decisiones administrativas de la Secretaría de Educación de Veracruz. A diferencia de los otros dos sectores, este nace desde cero, sin estructuras corporativas previas, ofreciendo un espacio de crecimiento orgánico.
Estas tres organizaciones constituyen la columna vertebral de Alianza Generacional, que el propio Yunes Landa proyecta formalizar como asociaciones políticas estatales. Alianza Magisterial ya tiene esta figura jurídica y la proyección política no se limita a estos frentes iniciales, sino que busca ampliar su influencia a otros espacios sociales y electorales en Veracruz.
En cuanto a su presencia electoral, Alianza Generacional entiende que para conseguir diputaciones locales necesitará un considerable número de votos, objetivo para el cual apunta a consolidar sus bases en estas tres áreas estratégicas. A partir de esta ingeniería política, la nueva fuerza busca capitalizar el desgaste y desencanto del electorado respecto a Morena, especialmente tras resultados electorales recientes que evidencian una disminución relativa del partido guinda en municipios y distritos.

