Para el ciclo escolar 2026-2027, la Secretaría de Educación Pública (SEP) estableció la lista sugerida de útiles escolares que deberán llevar los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. Este listado busca facilitar la organización de las familias ante el inicio de clases, programado para el 31 de agosto.
En preescolar, se recomendó a los padres adquirir materiales como papel de varios tipos, pinturas, pinceles, lápices de colores, brochas, tijeras, pegamento y plastilina no tóxica. Además, se aclaró que los docentes podrán solicitar otros insumos específicos para actividades o proyectos, siempre que no impliquen una carga económica adicional para las familias.
Para primaria, la SEP detalló los útiles por grado, aumentando gradualmente la complejidad y cantidad según la edad y nivel académico. Por ejemplo, en primero y segundo grado se incluyen cuadernos de cuadrícula y rayas, lápices, goma de borrar, tijeras de punta roma y lápices de colores o pinturas de cera. A partir de tercer grado, la lista incorpora bolígrafos, regla de plástico, marcatextos y juegos de geometría. Los cuadernos varían entre cuadrícula grande o chica, según el nivel, y se mantiene el requisito de 50 hojas blancas.
El listado para sexto grado incluye cuatro cuadernos de cuadrícula chica, un cuaderno de rayas, lápices, bolígrafos, tijeras punta roma, juego de geometría y una caja de lápices de colores de madera, entre otros elementos. Esta gradualidad responde a las necesidades curriculares y desarrollo motriz de los alumnos.
En cuanto a secundaria, la SEP recomendó para cada uno de los tres grados un cuaderno por materia para la organización de los contenidos. Aunque no se publicaron las listas detalladas, generalmente estos incluyen materiales básicos como bolígrafos, lápices, reglas, y otros artículos que apoyen el aprendizaje específico de cada asignatura.
La SEP enfatizó que esta lista es una guía sugerida y que los profesores y escuelas pueden solicitar materiales adicionales para actividades específicas, siempre con el compromiso de no imponer costos excesivos a las familias. Así se busca equilibrar la preparación escolar y la economía doméstica.

