En un evento celebrado en el Centro de Innovación DigitalizaMadrid, diez equipos escolares compitieron en la fase final de la MineMad Competition School, una liga educativa basada en Minecraft que busca fomentar el aprendizaje del patrimonio madrileño a través del videojuego. Los participantes debieron reconstruir con precisión histórica el Real Alcázar, un monumento desaparecido tras un incendio en el siglo XVIII y precursor del actual Palacio Real.
El desafío fue mucho más que una simple construcción digital: los estudiantes tuvieron que superar pruebas de documentación e investigar planos antiguos y relatos históricos para reflejar con exactitud los detalles arquitectónicos del Alcázar. Este proceso combinó habilidades tecnológicas con un estudio profundo de la historia, incentivando una forma de aprender práctica y colaborativa.
El consejero de Digitalización, Miguel López-Valverde, acompañó a los jóvenes en sus partidas, destacando el alto nivel tecnológico y el compromiso de los participantes. La final fue un reflejo del crecimiento exponencial que ha tenido la liga, con un notable aumento en la participación: se sumaron cientos de estudiantes en equipos de más de 50 colegios públicos, distribuidos en 31 municipios madrileños.
Este impulso evidencia el interés creciente de los centros educativos por integrar nuevas metodologías que potencian tanto el conocimiento histórico como las competencias digitales. La convocatoria superó en más del setenta por ciento el número de instituciones participantes respecto a ediciones anteriores, consolidándose como una iniciativa de referencia en educación tecnológica y cultural.
Un aspecto destacado de esta edición fue la colaboración intergeneracional. Muchos alumnos integraron en sus investigaciones testimonios y recuerdos aportados por personas mayores de sus comunidades, aportando un valor humano y social al aprendizaje digital. Esta interacción facilitó el aprecio por el patrimonio local y promovió el diálogo entre generaciones dentro del proceso educativo.

