El Partido Revolucionario Institucional (PRI) propuso reformar la Ley General de Educación para reactivar las becas de excelencia académica, destinando apoyos exclusivos a estudiantes con un promedio mínimo de 9.0 en escuelas públicas. La iniciativa apunta a reconocer y incentivar el esfuerzo y la dedicación de los alumnos con mejores resultados.
Esta propuesta plantea un cambio respecto al modelo actual implementado por el Gobierno Federal, que favorece becas universales como la Beca Rita Cetina o la Benito Juárez, que se entregan a todos los estudiantes sin importar sus calificaciones. El PRI argumenta que los estímulos ligados al desempeño escolar impulsan la mejora continua, ayudan a reducir la deserción de jóvenes con alto potencial y permiten un uso más focalizado de los recursos públicos.
Entre los objetivos del proyecto se encuentran motivar a los alumnos para elevar su rendimiento académico, premiar el mérito individual y optimizar el presupuesto educativo dirigido a fomentar la competitividad. Los representantes del partido sostienen que el talento debe ser impulsado mediante recursos públicos, abriendo oportunidades a quienes demuestran esfuerzo y capacidad.
Este planteamiento ha generado un debate sobre la forma adecuada de distribuir los apoyos sociales en educación. Desde la visión del PRI, se destaca la importancia de la cultura del esfuerzo y el estímulo al mérito. En contraste, el Gobierno Federal, a través de Morena, considera que las becas deben ser un derecho universal para evitar exclusiones, pues argumentan que las bajas calificaciones pueden ser producto de condiciones económicas o familiares adversas, no de falta de capacidad.
Actualmente, la iniciativa se encuentra en revisión en la Cámara de Diputados. Para que avance hacia ley, será necesario que pase por el análisis de varias comisiones y reúna el respaldo mayoritario del pleno legislativo.

