La interrupción del suministro eléctrico en diversas escuelas de Oaxaca representa una afectación directa al desarrollo educativo y al funcionamiento adecuado de los planteles, reconoció la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Este problema, ligado a la falta de atención del Estado mexicano, ha generado un impacto considerable en las comunidades educativas.
El magisterio responsabilizó a los gobiernos estatal y federal, así como a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por la suspensión del servicio en las instituciones. Aseguraron que no aceptarán que las escuelas sean usadas como un mecanismo de presión política ni que se culpe a las comunidades educativas por una situación que, según subrayan, es obligación del Estado atender de manera oportuna para garantizar el derecho a la educación.
Durante la mesa tripartita celebrada el 13 de agosto, la Sección 22 retomó el tema y exigió una solución inmediata a los responsables. Además, solicitaron a sus estructuras internas un informe detallado sobre las escuelas, supervisiones y jefaturas de zona afectadas por los cortes eléctricos para dimensionar la problemática y actuar en consecuencia. En caso de que no se atienda esta demanda, el magisterio advirtió que se reservarán el derecho a emprender acciones legales o de movilización.

