La Ciudad de México se prepara para una jornada inédita con la suspensión total de clases presenciales y trabajo en oficinas públicas en la apertura del Mundial de futbol 2026. Esta medida busca disminuir la movilidad, evitar congestionamientos y reforzar la seguridad durante el evento deportivo internacional.

El decreto oficial, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicado en el Diario Oficial de la Federación, establece que todas las dependencias de la Administración Pública Federal en Ciudad de México deberán operar mediante trabajo a distancia. Además, se suspenden las clases en escuelas públicas y privadas de todos los niveles educativos bajo la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Se hizo un llamado al sector privado para que implemente también el teletrabajo con el fin de aliviar la presión sobre el transporte y vialidades urbanas durante la jornada inaugural. Sin embargo, esta disposición no aplica para los sectores esenciales, cuyos equipos mantendrán sus actividades presenciales. Entre estos se incluyen salud, seguridad pública, protección civil, transporte, telecomunicaciones, energía eléctrica, agua potable y mantenimiento de infraestructura crítica.

La decisión se toma en un contexto complejo, con la expectativa de una masiva llegada de visitantes nacionales y extranjeros, lo que puede generar inconvenientes en la movilidad. Además, la ciudad atraviesa manifestaciones recientes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros colectivos sociales, que podrían afectar la circulación y la seguridad. Especialistas en movilidad coinciden en que disminuir la afluencia de estudiantes y trabajadores contribuirá significativamente a reducir la congestión en las vías principales y el sistema de transporte público.