La producción de la tercera temporada de The Last of Us sufrió un inesperado parón en Vancouver, donde se graba gran parte de esta esperada serie de HBO. La causa principal es la organización del Mundial de Fútbol 2026, que tendrá a Canadá como una de sus sedes y convertirá a la ciudad en un foco masivo de turistas y aficionados, dificultando enormemente las labores de rodaje.

Durante el desarrollo del evento, la ciudad experimentará importantes restricciones de movilidad, incrementos en las medidas de seguridad y congestión en espacios públicos, condiciones que complican la recreación de los escenarios postapocalípticos necesarios para la historia. Por ello, la productora decidió suspender las grabaciones desde principios hasta finales de junio, anticipándose a las tensiones logísticas del Mundial.

Aunque la paralización genera incertidumbre entre los seguidores, las autoridades confirmaron que la fotografía principal continuará tras la ventana del evento deportivo, con el objetivo de finalizarla antes de noviembre. Esto permitirá dar inicio a la postproducción a tiempo para un posible estreno en 2027.

La serie, identificada bajo el nombre en clave «Calm Current» para preservar el secreto del rodaje, presenta esta nueva temporada un enfoque más oscuro, centrado en el personaje de Abby, cuya historia se explora desde una perspectiva de redención a través del recorrido junto a Lev. Este cambio narrativo marca un giro importante respecto a las tramas anteriores, prometiendo un contenido con una carga emocional y temática diferente.

El paro temporal implica que el equipo deberá acelerar el trabajo durante la segunda mitad del año para cumplir con los plazos establecidos y asegurar la calidad del producto final. Vancouver, un punto clave para la producción, tendrá que esperar mientras la pasión futbolística domina la ciudad y limita toda actividad extra.