Un cachorro de ocelote fue rescatado en San José Tenango, ubicado en la región de la Sierra Mazateca de Oaxaca, luego de que comuneros encontraran al felino sin la presencia de su madre. Al no localizar a la hembra, decidieron trasladar al animal a una clínica veterinaria donde recibió atención inicial y valoración médica.

Después de los primeros cuidados, el pequeño ocelote fue llevado a un lugar con infraestructura adecuada y un plan de manejo que permite su rehabilitación y cuidado especializado, garantizando su desarrollo y bienestar en un entorno protegido.

El ocelote (Leopardus pardalis) es un felino de tamaño mediano que puede alcanzar hasta un metro de longitud sin contar la cola y pesar entre siete y quince kilogramos. Su distribución abarca desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina, habitando principalmente selvas húmedas, zonas montañosas y matorrales.

Esta especie está catalogada como “en peligro de extinción” según la NOM-059-SEMARNAT-2010, una regulación que obliga a proteger, conservar y recuperar sus poblaciones. Entre las principales amenazas se encuentran la pérdida y fragmentación de su hábitat natural, la caza furtiva para la obtención ilegal de pieles y ejemplares, así como accidentes por atropellamiento en las carreteras.

En el pasado, la explotación de su piel llevó a una disminución drástica en sus números, aunque actualmente el comercio está prohibido en la mayoría de los países donde vive el ocelote, lo que ha contribuido a frenar su captura ilegal. Sin embargo, la conservación sigue siendo un desafío en regiones con alta presión ambiental y humana.