Después de dejar el fútbol, Éric Cantona encontró en la actuación un nuevo camino que lo ha llevado a protagonizar "El viajero", una serie de suspense policial que se sumerge en la Francia rural y sus enigmas. En esta ficción, Cantona encarna a Thomas Bareski, un investigador retirado que se aventura por pequeñas localidades para resolver casos olvidados por la policía.
Bareski, un personaje huraño y reservado, viaja en una furgoneta acompañado por su perro, y su método poco convencional provoca desconfianza en las fuerzas locales. Sin embargo, no se detiene ante las dificultades y busca respuestas en personas que otros ignoran, enfrentando desapariciones, asesinatos en serie y antiguos secretos enterrados en comunidades remotas.
La serie tiene un formato itinerante, con cada episodio presentando un caso cerrado y ambientado en diferentes regiones de Francia. Los escenarios van desde los pantanos de la Camarga, las costas atlánticas y los bosques de los Vosgos, hasta los pueblos de Grand Est y las carreteras secundarias que cruzan la belleza agreste del país. Esta diversidad geográfica crea un contraste entre la calma aparente de los paisajes y la crudeza de los crímenes investigados.
En el primer capítulo, la trama gira en torno a la desaparición de varias jóvenes en una pequeña población, con el hallazgo del cuerpo de una de ellas en el bosque. En episodios posteriores, Bareski colabora con una misteriosa mujer para seguir la pista de un viejo enemigo, investiga la desaparición de una niña de siete años y esclarece el asesinato de una familia. A partir del quinto episodio, otro policía toma el relevo, ampliando el universo narrativo de la temporada.
El rodaje de "El viajero" aprovechó lugares emblemáticos como el delta del Ródano, las playas atlánticas y los agrestes paisajes de las montañas, aportando realismo y atmósfera a una historia donde el pasado y la violencia oculta emergen en el silencio de la naturaleza.

