Para enfrentar la reciente ola de calor, las autoridades de Roma transformaron once cines y once bibliotecas en “refugios climáticos” que estarán abiertos gratuitamente a los residentes. La medida estará vigente desde finales de julio hasta principios de agosto, ofreciendo espacios climatizados donde la población podrá resguardarse del calor extremo.

En estos locales se proyectarán diez películas italianas distintas, con dos funciones diarias de cada una, facilitando así un ambiente de ocio y frescor. El acceso será libre y se otorgará por orden de llegada hasta completar la capacidad máxima de los recintos. La iniciativa busca no solo mitigar los efectos físicos del calor, sino también brindar un lugar de encuentro y evitar el aislamiento social que afecta a quienes no pueden salir durante las horas más calurosas.

El concejal de Cultura de Roma, Massimiliano Smeriglio, destacó que el cambio climático ya representa un desafío tangible, impactando la salud y la vida cotidiana de los habitantes. Por su parte, el alcalde Roberto Gualtieri valoró el proyecto como una manera de “disfrutar de una película y, al mismo tiempo, encontrar alivio del calor”. Este programa se suma a las medidas adoptadas en la capital italiana, donde según el Instituto de Estadística, las temperaturas medias han aumentado significativamente en las últimas décadas, superando el incremento registrado en otras ciudades europeas.