En una competencia que combinó pruebas de talento, desfiles y retos frente al público, Shiloh Hill se consagró como el primer Mr. NXT. La decisión final fue una mezcla de votaciones entre jueces y aficionados, quienes finalmente eligieron a Hill como el ganador del certamen que buscaba destacar perseverancia y crecimiento personal.

La última prueba, realizada en el centro del ring ante la mirada de un jurado y la presentación de Sarah Schreiber, enfrentó a Shiloh Hill con Tristan Angels, ambos presentando sus argumentos para quedarse con el título. Mientras Angels recordó sus orígenes humildes y destacó ser finalista de otro certamen internacional de belleza, Hill enfatizó que representar a NXT implicaba un compromiso con el esfuerzo y la superación.

Tras conocerse el resultado, Tristan Angels reaccionó con agresividad al no aceptar la derrota. Aprovechó la celebración de Hill para atacarlo por la espalda con una silla metálica y luego ejecutó un violento golpe que dejó a su rival visiblemente afectado. Posteriormente, Angels tomó la banda de Mr. NXT y posó en el ring como una muestra de rechazo al veredicto oficial.