El Día de la Santa Cruz, celebrado cada 3 de mayo, se materializó este sábado 2 de mayo en el Seminario Palafoxiano de Puebla a través de un concurso que reunió creatividad, fe y oficio. La cita reconoció el trabajo de albañiles, fierreros, carpinteros y constructores que levantan muros y viviendas en la entidad poblana, transformando su labor cotidiana en expresiones artísticas.
El acto contó con la bendición de las cruces encabezada por el Arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien pidió protección y bienestar para todos los trabajadores de la construcción y sus familias. Cerca de 50 participantes asistieron con piezas elaboradas con materiales de obra: alambrón, varilla, cemento, madera, concreto, clavos, plásticos, piedra y flores, entre otros elementos decorativos.
Raymundo del Valle Lafont, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), destacó cómo el sector se transforma mediante esta tradición. "La construcción se transforma en arte a través de este concurso, ver materiales como el acero, el cemento, la madera, el concreto convertidos en símbolos de devoción y creatividad nos recuerda que la ingeniería y la arquitectura no serían nada sin el talento y la destreza manual de nuestra gente", señaló.
Alejandro Romero Flores, con 35 años en la construcción, fue uno de los participantes. Su obra le demandó más de un mes de trabajo: una pieza que simulaba un muro de contención con varilla y materiales de desecho, complementada con columnas que sostienen un edificio y la figura del santo Cristo cargando la cruz. "Llevo participando cerca de 30 años. Hicimos lo de una obra de un muro de contención unas columnas que cargan el edificio y el santo Cristo que va llevando la cruz para arriba, todo de la chamba", relató. Para este constructor, la tradición trasciende el calendario: representa un espacio para agradecer y valorar el trabajo que sustenta a sus familias.

