Portugal destaca por tener kilómetros de playas con paisajes naturales impresionantes que se extienden no solo por su territorio continental sino también por sus islas más conocidas: las Azores y Madeira. Esta selección incluye 50 playas que varían en su configuración, desde playas urbanizadas hasta lugares completamente aislados, abarcando una amplia oferta para quienes buscan sol, agua y actividades al aire libre en la costa atlántica.

Entre las playas más emblemáticas del Algarve sobresale Praia Dona Ana, reconocida por sus formaciones rocosas naturales y aguas que van del verde al azul turquesa. A pesar de su popularidad y cierta urbanización, sigue siendo un destino atractivo para quienes buscan un entorno costero pintoresco, aunque durante el verano puede resultar difícil encontrar espacio.

Para los amantes del surf y los deportes acuáticos, Praia do Amado es uno de los principales puntos de encuentro en toda Europa por su fuerte oleaje y escuelas especializadas. Ubicada en una zona apartada del Algarve, ofrece amplias extensiones de arena donde nunca se siente saturada, aun en temporada alta.

En el Parque Natural de la Arrábida, cerca de Setúbal, se encuentra Praia do Portinho, un espacio que combina aguas cristalinas con un entorno de acantilados y colinas verdes. Su atmósfera tranquila y salvaje es ideal para desconectar y apreciar un litoral menos intervenido, una experiencia distinta a las playas más concurridas del país.

Al centro del país, Praia Velha en São Pedro de Moel se caracteriza por su perfil rocoso y oleaje apto para surfistas de todos los niveles. Rodeada de un pueblo pesquero que parece anclado en el tiempo, esta playa ofrece contacto con el Atlántico en un entorno rústico.

Otra joya del Algarve es Praia de Tres Irmaos, que se destaca no solo por su fina arena y aguas verdes sino también por su extensión que invita a largos paseos. Está próxima a alojamientos importantes, como el Pestana Albor Praia Beach & Golf Hotel, ideal para quienes quieran explorar esta costa.

El archipiélago de las Azores también contribuye con playas singulares como Praia Ponta dos Capelinhos, moldeada por la actividad volcánica del isla Faial. Este tipo de playas volcánicas ofrece un atractivo diferente al tradicional de arena blanca y aguas claras, mostrando la diversidad geológica del país.