En México, el 10 de mayo se distingue como una fecha fundamental para honrar a las madres, momento en que familias se reúnen para agradecer y celebrar el cuidado y la dedicación de las mujeres que han formado generaciones. Esta tradición, que actualmente provoca festivales escolares y encuentros sociales, tiene un origen formal que data de principios del siglo XX, aunque sus raíces culturales son milenarias.
El impulso oficial que estableció el Día de las Madres en México surgió a partir de una convocatoria realizada por Rafael Alducín, creador del periódico Excélsior, en 1922. Alducín propuso consagrar el 10 de mayo como fecha dedicada a enaltecer a las madres, iniciativa que encontró respaldo en figuras como José Vasconcelos, entonces secretario de Educación Pública, así como en instituciones como la Cruz Roja y la Iglesia Católica. Fue así como desde ese año se celebró de forma oficial esta fecha en el país.
Antes de su oficialización en México, diversas culturas rendían homenaje a figuras femeninas maternalistas. En la antigua Grecia, la diosa Rea, madre de los principales dioses olímpicos, simbolizaba la maternidad. En Egipto, la diosa Isis representaba la protección familiar y el amor maternal. Estas celebraciones ancestrales reflejan la importancia universal del rol materno a lo largo de la historia.
En la actualidad, el Día de las Madres en México se manifiesta a través de múltiples expresiones de gratitud: desde regalos y flores hasta convivios y festivales dedicados a resaltar la figura materna. La fecha también es compartida con países vecinos como Guatemala y El Salvador, aunque en el mundo existen variaciones en la fecha; por ejemplo, en países de Medio Oriente como Egipto y Líbano, se celebra en marzo.
Este día busca más que una simple celebración; es un reconocimiento social que pone en valor el esfuerzo constante y la función esencial que cumplen las madres dentro de las familias y la sociedad en general, consolidándose como una de las conmemoraciones más significativas a nivel nacional.

