El delegado federal de los Programas para el Desarrollo en Puebla, Rodrigo Abdala Dartigues, inauguró la rehabilitación del Arco de Loreto y la escultura del general Ignacio Zaragoza junto con autoridades estatales. En el acto, Abdala Dartigues enfatizó que este espacio simboliza la fortaleza del pueblo mexicano frente a la adversidad y recordó que durante la Batalla de Puebla se enfrentó al entonces ejército más poderoso del mundo. También afirmó que la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene firme la soberanía nacional en el actual contexto geopolítico.
El gobernador Alejandro Armenta Mier reconoció la importancia del proyecto como parte de una estrategia integral para embellecer los accesos al estado y rendir homenaje permanente a figuras históricas. Señaló que mientras el gobierno federal promueve el humanismo, en Puebla se impulsa la bioética social como eje de transformación. El proyecto se enmarca dentro de iniciativas como el Paseo de Campeonas y Campeones.
El escultor Bernardo López Artasánchez resaltó la relevancia del 4 de mayo con la Batalla de Atlixco, que describe como antecedente clave para la victoria del 5 de mayo. Explicó que este enfrentamiento permitió debilitar al ejército francés antes del combate decisivo, en el que participaron soldados zacapoaxtlas, xochipulcas y fuerzas del Ejército Mexicano. López Artasánchez enfatizó la importancia de transformar la narrativa histórica para reconocer el 5 de mayo no solo como una batalla, sino como una victoria significativa para México.
El artista agradeció el respaldo gubernamental al talento local y a la preservación del patrimonio cultural. Como cierre del acto protocolario, el gobernador recibió la maqueta de la escultura, símbolo del compromiso con la memoria histórica y el legado artístico de la entidad.

