La rivalidad entre las dos principales empresas de lucha libre mexicana, Triple A y el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), encontró un nuevo foco de tensión tras las declaraciones del Undertaker en una charla con Rey Mysterio. Durante la entrevista, Mysterio mencionó que en sus comienzos soñaba con luchar en la Arena México, sede histórica del CMLL, pero Undertaker reaccionó minimizando la relevancia de esta empresa, diciendo desconocer totalmente su nombre y preguntando incómodo a Mysterio si él o sus amigos la conocían.
Este momento fue captado en video y rápidamente se viralizó, generando una división en la opinión pública: algunos seguidores celebraron el mensaje como un impulso a la competencia entre Triple A y CMLL, mientras otros lo consideraron una falta de respeto hacia una institución con décadas de historia. Sin embargo, la escena va más allá de un simple desprecio, pues representa un reconocimiento implícito de la batalla por la supremacía en la lucha libre mexicana, en la que WWE juega un papel importante.
El Undertaker no es un desconocedor de la lucha libre mexicana, sino todo lo contrario. En entrevistas anteriores ha expresado admiración por íconos locales como Mil Máscaras y conoce bien la tradición de este deporte en México. La polémica, más que un ataque gratuito, puede entenderse en el marco de la influencia que WWE y Triple A buscan consolidar contra el CMLL, una empresa que ha visto partir a varias de sus figuras estelares a compañías estadounidenses, como Andrade El Ídolo y Santos Escobar.
Además, WWE ha retomado la realización de eventos en México tras un tiempo sin hacerlo, coincidiendo con la temporada en que CMLL celebra su aniversario en la Arena México, lo que refuerza la rivalidad vigente.
Este episodio marca un nuevo capítulo en la disputa por el dominio del mundo de la lucha libre en México, donde las decisiones, fichajes y confrontaciones no solo ocurren en el ring, sino también en la percepción y el reconocimiento público de estas empresas.

