Al menos 50 personas murieron por deshidratación en el desierto del Sáhara luego de que el camión en el que viajaban quedara varado por una falla mecánica cerca de Assamaka, en el norte de Níger. Los pasajeros, en su mayoría nigerinos que regresaban desde Malí para celebrar el Eid al-Adha, quedaron atrapados en condiciones extremas sin acceso a agua ni recursos suficientes para sobrevivir.

La emergencia fue alertada por dos sobrevivientes que lograron caminar hasta encontrar agua y avisar a las autoridades locales. El vehículo había partido de Telhandek, en Malí, pero se desorientó varias veces durante el trayecto hasta sufrir la avería. La zona remota y las altas temperaturas dificultaron las labores de rescate y la supervivencia de quienes iban a bordo.

Además, durante las operaciones de búsqueda, se encontró un segundo camión con más de 60 pasajeros también averiado y varado en otra parte del desierto. Estos lograron recibir atención médica y reparar el vehículo para continuar su viaje sin que se reportaran muertes entre ellos.

Esta región forma parte de una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo. Organismos internacionales han advertido que miles de personas han perdido la vida o desaparecido en cruces similares por el Sáhara en los últimos años, debido a las condiciones climáticas extremas, las largas distancias y la inseguridad persistente en la zona.