La alianza regional Escudo de las Américas, encabezada por Estados Unidos junto a varios gobiernos latinoamericanos, emitió un pronunciamiento señalando que los bloqueos y protestas en Bolivia intentan desestabilizar al presidente Rodrigo Paz, elegido por mayoría en las elecciones recientes.
Este grupo calificó las movilizaciones, que se mantienen desde principios de mayo, como maniobras dirigidas y financiadas con dinero ilícito vinculado al narcotráfico. Además, responsabilizaron a quienes financian estos actos de violencia y desabastecimiento de alimentos y medicinas, advirtiendo que deberán rendir cuentas por sus acciones.
El comunicado subrayó que la anarquía que promueven los manifestantes no puede sustituir la voluntad expresada en las urnas, que representó el fin de dos décadas de gobiernos que calificaron de corruptos. La coalición invitó a quienes tengan reclamos legítimos a aprovechar la vía del diálogo ofrecida por el presidente Paz y denunciar a quienes manipulan causas para fomentar conflictos políticos, en una clara referencia al expresidente Evo Morales.
Escudo de las Américas fue fundado por el entonces presidente estadounidense Donald Trump y reúne a varios países como Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Panamá, entre otros. El bloque se define por su compromiso contra el narcotráfico y la delincuencia organizada en la región.
Las protestas actuales están lideradas por la Federación de Campesinos Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana y grupos afines a Evo Morales, exigiendo la renuncia del presidente Paz, quien asumió el cargo hace poco más de seis meses. El conflicto ha dejado un saldo trágico de al menos diez fallecidos, varios por dificultades para recibir atención médica debido a los bloqueos de rutas, y otros a raíz de enfrentamientos durante operativos para despejar las vías, según reportes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo.

