Vecinos de la comunidad indígena de Sevina, del municipio de Nahuatzen, realizaron una manifestación en las inmediaciones de Casa Michoacán para exigir seguridad ante el asesinato de sus guardias comunitarios. La protesta, convocada como Movilización Estatal por la Seguridad, la Paz y la Justicia, reunió a representantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán y a integrantes de siete comunidades indígenas más.

Durante la manifestación, los comuneros intentaron abrir la reja que conduce al edificio conocido como la otrora Casa de Gobierno, utilizando herramientas y sus propias manos. Lograron ingresar al inmueble y fueron recibidos por elementos de seguridad pública y personal antimotines, lo que derivó en un enfrentamiento que dejó varios lesionados tanto entre los manifestantes como entre los policías.

En el choque, las autoridades dispersaron a los inconformes con bombas lacrimógenas y balas de goma, mientras que los comuneros respondieron lanzando piedras y objetos que encontraron en la zona. Tras los disturbios, se acordó establecer una mesa de diálogo entre los representantes de Sevina y las autoridades estatales para discutir sus demandas y buscar alternativas que mejoren la seguridad en las comunidades indígenas.