El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará vigente durante la próxima década, con revisiones anuales que permitirán a los tres países evaluar su evolución. Además, existe la posibilidad de extenderlo por otros 16 años si los gobiernos involucrados así lo acuerdan.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que estas revisiones están orientadas a generar condiciones favorables para México, especialmente para robustecer el contenido regional dentro de la cadena de producción y reducir la dependencia de insumos provenientes de otras partes del mundo. Según explicó, el tratado ofrece certidumbre a la inversión y fortalece la estabilidad económica del país.
Durante su intervención en la conferencia matutina, Sheinbaum resaltó que el peso mexicano mantiene una posición sólida frente al dólar, lo que refleja confianza en la economía nacional a pesar de un entorno global con tendencias proteccionistas, sobre todo en Estados Unidos. Consideró así que no existe preocupación ante posibles impactos negativos en la economía mexicana por el contexto internacional.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que una delegación estadounidense arribará a México para continuar las conversaciones sobre el T-MEC. Aunque no prevé cambios sustanciales en el tratado, busca reforzar la colaboración comercial para garantizar que la relación bilateral mantenga ventajas respecto a otros socios comerciales.
Ebrard subrayó que la administración liderada por Sheinbaum ha tenido una estrategia considerada una de las más exitosas en la negociación con la administración Trump. Este enfoque ha permitido mantener optimismo razonable fundamentado en signos claros, como la estabilidad cambiaria y el crecimiento de las exportaciones, y abre la puerta a futuros desarrollos positivos para México.
Así, el tratado no sólo asegura un marco jurídico de largo plazo para el comercio trilateral, sino que impulsa políticas que buscan fortalecer la producción nacional dentro del bloque comercial y promover un ambiente estable para inversionistas, elementos clave para la economía mexicana en los años venideros.

