La jueza federal Katherine Polk Failla reafirmó que la investigación contra Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, cuenta con una cantidad significativa de evidencias que sustentan las acusaciones en su contra. Este señalamiento fue hecho durante la segunda audiencia realizada en una corte del Distrito Sur de Nueva York, donde también se estableció un calendario para el avance del juicio.

La audiencia, que duró menos de 20 minutos, permitió a la jueza informar que las autoridades federales requieren un plazo de dos meses para organizar y poner a disposición de la defensa todas las pruebas recabadas. Esta explicación contrasta con informes previos difundidos en México que negaban la existencia de evidencias sustanciales contra Mérida y otros funcionarios ligados al caso.

La complejidad del proceso judicial radica en la cantidad de acusados, que se presentan en distintas etapas, comentó la jueza al detallar que no solo Mérida está implicado, sino al menos otras nueve personas, incluyendo al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Todos enfrentan cargos por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, especialmente con la facción conocida como Los Chapitos, hijos del líder Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera.

En la audiencia, Mérida Sánchez ingresó esposado, mientras que la fiscalía estadounidense comunicó que presentará diversas mociones relacionadas con la evidencia, mismas que la defensa aceptó para avanzar hacia el juicio. La jueza recordó que el acusado tendrá acceso completo a la documentación probatoria para evaluar su estrategia legal durante el proceso.

Se fijó el siguiente encuentro judicial para el 4 de agosto, fecha en la que las partes deberán reportar el estado de la revisión de pruebas y coordinar los próximos pasos en la causa penal. La atención ahora se centra en cómo se desarrollará la presentación de pruebas y la defensa en un caso que involucra a figuras claves del estado mexicano y severas acusaciones internacionales.