El desempeño de la selección mexicana en el Mundial de 2026 generó una paradoja en la percepción ciudadana: aunque el equipo fue eliminado en octavos de final, la mayoría de los aficionados calificó su rendimiento como bueno o muy bueno. Este contraste entre resultado deportivo y valoración positiva puede entenderse a través de la teoría de la disonancia cognitiva de León Festinger, un psicólogo social que explicó cómo las personas buscan mantener coherencia interna entre sus creencias y hechos.
La selección mexicana ganó todos sus partidos de grupo sin recibir goles y superó a Ecuador en la primera ronda eliminatoria, antes de caer en un ajustado partido contra Inglaterra. Frente a esta eliminación, un alto porcentaje de la población mostró satisfacción con el rendimiento del equipo y también aprobó la dirección técnica de Javier Aguirre, a pesar de no alcanzar los cuartos de final.
La teoría de Festinger plantea que cuando dos ideas o creencias entran en conflicto, las personas experimentan una tensión que buscan resolver, ya sea ajustando sus percepciones o reconociendo un marco más amplio. En este caso, los mexicanos combinan la creencia de que su selección jugó un gran torneo con la realidad de no avanzar más allá de octavos. Para reducir esa tensión, se valora el esfuerzo y los logros previos, minimizando el impacto de la eliminación temprana.
Además, la teoría de la comparación social explica cómo las personas evalúan sus propios logros comparándose con otros similares. En el contexto futbolístico, los seguidores miden la actuación de México frente a equipos considerados superiores o pares, lo que también puede fortalecer la percepción positiva pese a la derrota.
Festinger también destacó la importancia de la validación grupal para sostener las opiniones dentro de las comunidades. En el caso del Mundial, el respaldo colectivo a la selección contribuye a mantener una opinión positiva general, reforzando la identidad y la cohesión social entre los aficionados mexicanos.
De este modo, los resultados de la encuesta nacional posterior al Mundial reflejan no solo un juicio deportivo, sino un mecanismo psicológico para equilibrar expectativas, emociones y realidad, asegurando que la valoración del equipo se mantenga favorable pese a resultados adversos.

