La temporada de lluvias y huracanes en Baja California Sur inicia con una alerta especial para Los Cabos, donde se concentra la mayor cantidad de habitantes en zonas vulnerables. Autoridades de Protección Civil señalaron que alrededor de 50 mil personas viven en asentamientos irregulares que incrementan el riesgo ante posibles inundaciones y desastres naturales.
El subsecretario de Protección Civil de la entidad destacó que, aunque los cinco municipios enfrentan retos similares, Los Cabos representa el foco principal debido a la densidad y dispersión de sus comunidades en áreas de riesgo. Para contrarrestar esta situación, se instaló el Consejo Estatal de Protección Civil, con la finalidad de coordinar planes de emergencia y fortalecer las estrategias municipales.
Como parte de las medidas preventivas, se ejecutan campañas de alerta temprana y programas de sensibilización dirigidos a los residentes de zonas vulnerables, además de intensificar las labores de limpieza en arroyos y cauces. Entre los puntos críticos donde ya se realizan trabajos destacan el Salto Seco y Zacatal en Los Cabos, El Piojillo en La Paz, Chametla en La Paz, así como el arroyo Las Bramonas en Comondú y zonas en Mulegé.
Uno de los problemas persistentes es la acumulación de basura y escombro en los cauces, que obstruye el paso natural del agua y aumenta el riesgo de inundaciones severas. Frente a esto, las autoridades anunciaron que reforzarán las sanciones contra quienes arrojen residuos en espacios federales o cauces, buscando reducir el impacto negativo sobre la infraestructura hidráulica durante la temporada.
Estas medidas forman parte de un esfuerzo coordinado para mitigar riesgos y proteger a la población, especialmente a quienes habitan en asentamientos informales sin las condiciones necesarias para enfrentar fenómenos meteorológicos extremos.

