México introdujo un nuevo Certificado de Libre de Deforestación, una herramienta destinada a asegurar que los productos y proyectos vinculados a la tierra no provengan de áreas deforestadas ilegalmente. Este certificado busca frenar la pérdida de bosques y promover un uso responsable de los recursos naturales en el país.

Este mecanismo funcionará como una validación oficial para quienes demuestren que sus actividades no dañan los ecosistemas forestales. A través de este documento, se busca regular el cambio de uso de suelo, evitar la venta y desarrollo de terrenos que hayan sido deforestados, y alentar la transparencia en la protección ambiental.

La medida forma parte de esfuerzos conjuntos entre diferentes dependencias gubernamentales, que también incluyen acuerdos con gobiernos estatales para monitorear y controlar actividades que impactan negativamente a los bosques, como las granjas intensivas. Además, la certificación apoyará el cumplimiento de normas ambientales y contribuirá a responder a las demandas nacionales e internacionales sobre conservación.

Expertos y autoridades señalaron que el certificado permitirá mejorar la trazabilidad de productos agrícolas y forestales, garantizando que éstos provienen de zonas con manejo sustentable y sin impacto reciente en la cubierta forestal. Este tipo de iniciativas también favorece la cooperación con otros países y organismos internacionales comprometidos con combatir la deforestación.

Para obtener el Certificado de Libre de Deforestación, los productores y empresas deberán acreditar que sus tierras no hayan sufrido cambios no autorizados en el uso de suelo y demostrar que sus procesos cumplen con criterios ambientales estrictos. Esta certificación representa un paso en la estrategia nacional para detener el deterioro de los bosques y preservar la biodiversidad del país.