Claudia Sheinbaum aseguró que las actividades relacionadas con la Copa Mundial se desarrollarán con normalidad en el centro del país, pese a intentos de grupos radicales por generar caos y disturbios. La presidenta rechazó manifestaciones violentas, destacando que no permitirá que se repita un incidente similar al Halconazo de 1971.

La mandataria denunció una estrategia dirigida a dañar la imagen de México ante la comunidad internacional justo antes del inicio del torneo. Aseguró que las puertas del diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) permanecen abiertas y señaló avances en los compromisos para el sector educativo, incluyendo el fortalecimiento del Fondo de Pensiones para el Bienestar, la creación de una aseguradora pública para jubilados y aumentos salariales que superan la inflación.

Además, recordó que se han otorgado más de un millón de basificaciones y se facilitaron los procesos para la movilidad laboral dentro del magisterio. Según cifras de la Secretaría de Educación Pública, la oposición o descontento en el sector no es generalizada, con solo una minoría de escuelas cerradas. Sheinbaum subrayó que el país no atraviesa una crisis social generalizada y que las autoridades mantienen atención constante para evitar conflictos.

En respuesta a críticas públicas, la presidenta cuestionó los mensajes de Ricardo Salinas Pliego, que, según ella, fomentan posturas radicales. Señaló que algunos grupos de extrema derecha coinciden con movimientos radicalizados que buscan generar percepción de inestabilidad política y social, ahora que México atrae la atención mundial con el Mundial.

Finalmente, Sheinbaum enfatizó que su gobierno no recurrirá a la represión ni al uso excesivo de la fuerza contra manifestantes. Las medidas de vigilancia se enfocan exclusivamente en prevenir enfrentamientos, proteger a la ciudadanía y garantizar que los eventos internacionales se celebren sin incidentes en las diferentes sedes del país.