Volodimir Zelensky planteó que el conflicto con Rusia podría extenderse al menos hasta noviembre, marcando ese mes como fecha límite para los esfuerzos de su gobierno en la guerra. Ante la intensidad creciente de los combates y la ausencia de avances en las negociaciones de paz, el presidente ucraniano solicitó focalizar todos los recursos y estrategias en esos próximos meses.
En una reunión con su partido, Servidor del Pueblo, Zelensky insistió en la urgencia de concentrar la resistencia nacional durante este periodo. Dimitro Litvin, asesor de comunicación presidencial, aclaró que el mandatario no prevé un conflicto prolongado durante años, sino que ha establecido un horizonte claro de seis meses, en contraste con algunos reportes internacionales que anticipaban una guerra extendida por más tiempo.
Desde finales de 2025, las negociaciones entre Ucrania y Rusia han sido esporádicas y poco productivas, con Estados Unidos inicialmente como mediador en encuentros realizados en Emiratos Árabes Unidos y Suiza. Aunque se alcanzaron acuerdos humanitarios como el intercambio de prisioneros y la devolución de soldados caídos, las diferencias persistieron en temas críticos como el control de la central nuclear de Zaporiyia y la soberanía de territorios orientales ocupados por Rusia.
Estos diálogos se interrumpieron abruptamente tras el involucramiento de Estados Unidos en un conflicto con el régimen iraní, lo que afectó la mediación. En el plano militar, la situación urgió por la escasez de defensas aéreas y la necesidad de más armamento. Zelensky envió una carta directa al presidente de Estados Unidos y al Congreso pidiendo acelerar la entrega de misiles antibalísticos, ya que el ritmo actual del programa PURL — que canaliza armas financiadas por aliados europeos y Canadá — no es suficiente para enfrentar la amenaza rusa.

