El Congreso del Estado de Michoacán reforzó el marco legal para proteger la salud mental de las personas dedicadas al cuidado prolongado de familiares o personas con necesidades permanentes. Mediante una reforma a la Ley de Salud y a la Ley de Salud Mental, se establecen obligaciones para que las autoridades implementen programas de orientación, apoyo emocional y prevención del desgaste físico y mental dirigidos a este grupo.

Las modificaciones incorporan un enfoque integral que reconoce no sólo a quienes requieren atención médica, sino también a quienes realizan labores de cuidado a largo plazo. La Secretaría de Salud deberá incluir en los servicios de salud mental de primer nivel programas específicos que promuevan el bienestar y eviten el agotamiento de estas personas cuidadoras.

Asimismo, la reforma a la Ley de Salud Mental determina que el Gobierno estatal fomentará acciones que prevengan riesgos asociados con la carga emocional y física del cuidado continuo. Entre las prioridades está la promoción de apoyos para evitar el aislamiento social y el deterioro en la calidad de vida que afecta frecuentemente a quienes asumen esta responsabilidad sin respaldo institucional.

La diputada María Itzé Camacho Zapiain, quien impulsó la iniciativa, advirtió que el cuidado intensivo puede causar consecuencias graves como agotamiento emocional y problemas físicos, sobre todo cuando se realiza en condiciones de soledad y sin un sistema de apoyo comunitario adecuado.