Durante el rodaje de un largometraje de suspense en Valencia, seis uniformes íntegros de la Policía Nacional desaparecieron del camión que transportaba el vestuario, generando preocupación por su posible uso indebido. Los uniformes, idénticos a los reales y autorizados para uso en ficción, fueron alquilados a una empresa de Madrid con la aprobación expresa de la Dirección General de la Policía.

El incidente data desde los primeros días de junio, cuando el equipo de producción comenzó a utilizar los uniformes en las filmaciones. Tras varias jornadas de rodaje, las prendas se guardaron en una caja dentro del camión móvil que trasladaba el vestuario a distintas locaciones. Sin embargo, nadie advirtió la ausencia de seis uniformes durante más de tres semanas, hasta que, a finales de julio, el equipo denunció formalmente la desaparición ante la comisaría de Exposición en Valencia.

La desaparición ha generado inquietud en la Policía Nacional, que sigue investigando si se trata de un robo, una pérdida accidental o una apropiación indebida. En este contexto, se mantiene la incertidumbre sobre el posible destino de los uniformes y el riesgo que representan en caso de que se utilicen para fines ilícitos.

Para la producción, la pérdida representa un contratiempo logístico y de seguridad, ya que el filme aún no tiene fecha de estreno prevista, estimada para 2027. La responsabilidad de los uniformes incluía gestionar permisos con las autoridades locales, requisito que asegura que los agentes policiales estén informados para evitar confusiones o incidentes durante la grabación en espacios públicos.