Las fuerzas de seguridad mexicanas llevaron a cabo varios operativos en Sinaloa que resultaron en la detención de 11 individuos presuntamente relacionados con organizaciones criminales que operan en esa región. Entre los detenidos se encuentra Iván N, señalado como líder regional de una de estas agrupaciones, junto con otras personas capturadas en diferentes municipios.

Durante los procedimientos, las autoridades aseguraron un arsenal considerable compuesto por armas largas, armas cortas, cargadores, chalecos tácticos y placas balísticas, además de narcóticos y artefactos explosivos. En total, decomisaron cientos de cartuchos, varios vehículos, y sustancias destinadas a la elaboración de metanfetaminas.

Los arrestos tuvieron lugar en localidades como Culiacán, Mocorito, El Rosario, Ranchito de los Gaxiola y Mazatlán, donde se detuvo también a menores de edad y a extranjeros vinculados a las bandas criminales. Entre los objetos incautados figuran un fusil Barrett, cientos de cartuchos, kilos de goma de opio y sustancias para drogas sintéticas.

Estas acciones forman parte del esfuerzo del Gabinete de Seguridad federal para combatir la delincuencia organizada en Sinaloa, un estado que enfrenta altos niveles de violencia y una reciente disputa interna dentro del histórico Cártel de Sinaloa. Las autoridades calculan que los golpes al crimen afectan un patrimonio ilícito valorado en más de 110 millones de pesos.

En estas operaciones participaron elementos de distintas instituciones como la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional y fuerzas locales, coordinados para intensificar la vigilancia y proteger a la población del estado.

Sinaloa ha sido escenario de una escalada de confrontaciones entre facciones que surgieron tras divisiones internas de la organización criminal conocida como Los Chapitos, vinculada a los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Además, en meses recientes, altos funcionarios estatales han sido señalados por un tribunal estadounidense por presuntos vínculos con dichas facciones, aunque el Gobierno federal mexicano ha solicitado mayores pruebas antes de proceder con detenciones urgentes.